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Mostrando entradas de octubre, 2013

CÓMO IRRITAR A TU INTERLOCUTOR EN EL CHAT

          Si participas en un chat y de verdad quieres irritar a tu interlocutor, es muy sencillo: basta con seguir alguna de las recomendaciones que a continuación incluyo. O varias. Hay más procedimientos, pero se sitúan en el territorio extremo de la grosería y no quiero prestarles atención aquí. 1. Aplaza durante un buen rato, horas incluso, la respuesta a la última frase del  otro, sea del tipo que sea . Naturalmente, molestará más tu conducta mientras más apelativa haya sido su intervención, es decir, mientras más exija una contestación inmediata. El primer puesto lo ocupan, sin duda, las preguntas: “Entonces, ¿vienes tú a mi casa o voy yo a la tuya o nos vemos fuera?”. Después están las peticiones, ruegos o sugerencias, sobre todo si forma parte de ellas la solicitud de un comentario, valoración o similares:  “Mira esta página web. A ver qué te parece”. Una variante de esta provocación es la desviación de la conversación hacia temas nuevos: ...

"MEMENTO, HOMO..."

               Antes, cuando las cosas estaban de otra manera, a todo el mundo  -bueno, casi-  le sonaba la denominación Miércoles de Ceniza.  Esa jornada en que, a los asistentes a misa, el sacerdote les ponía un poquito de ceniza en la frente o en el pelo, como símbolo de la naturaleza ínfima de los humanos, hechos de tierra, de polvo, según la narración metafórica de la creación del hombre. Al hacerlo, el celebrante decía esta frase, que en la liturgia de entonces era en latín: “Memento, homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris”, o sea, “Recuerda, humano, que eres polvo y al polvo volverás”. Incluye un pasaje de la Biblia Vulgata (*). El Miércoles de Ceniza daba comienzo al tiempo de Cuaresma, dedicado a la penitencia y a la renovación espiritual (**).                Una referencia a esa apelación la he encontrado hace unos días en la novela que estoy leyendo: Mentiras aceptadas ,...