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Mostrando entradas de 2012

PORQUE EL ESPAÑOL NO ES ESPAÑA

               Si la “cuestión catalana” fuera solamente un problema lingüístico y si ese problema lo originara solamente la pugna entre la lengua “de España” y la lengua regional, todo sería más simple, creo yo, y menos grave. Pero ni el asunto se circunscribe únicamente al ámbito idiomático ni, en este, consiste  solo en la adopción y uso de una lengua u otra, sin mayores consecuencias.                El acoso que sufría el catalán en la época franquista corre parejas con el que soporta el castellano en la región donde ambas entidades deberían convivir en paz. Los niños y adolescentes de allí, gracias a Dios escolarizados todos hoy, tienen como lengua habitual la que es cooficial en aquel territorio y adquieren, con dificultad, un nivel de castellano cada vez más bajo. Naturalmente, esto no es fruto de una decisión suya, ni de sus padres: el “sistema” nacionalista les está metiendo en ese escoll...

NOMBRES DE MUJER

               Neri, Manu, Pepe, Juani, Dorita… y otros muchos por el estilo son, como se sabe, modos cariñosos de llamar familiarmente, amistosamente, a las personas. Los lingüistas los denominan hipocorísticos . Especialistas y aficionados han abordado con frecuencia esta cuestión y en un lugar virtual tan asequible como Wikipedia (*), por ejemplo, o en otros similares (**), disponemos de buenas explicaciones del fenómeno y de listas de tales denominaciones afectivas.                Yo no voy a insistir, obviamente, en una exposición general, que ya existe como digo. Quiero fijarme, tan solo, en los nombres femeninos, mejor dicho, en algunas particularidades de los hipocorísticos femeninos, en contraposición a los masculinos, que me parecen al menos curiosas. Mi intención es mostrar ciertas regularidades lingüísticas de carácter formal, que pueden llegar a constituirse en norma. http://www.evblog.co...

JAMÓN MISMO

                En el círculo de los más próximos corre una frase cuya procedencia no recuerdo ya, después de tantos años de presencia entre nosotros. Es la que da título a estas líneas: “Pon… jamón mismo”. Nosotros la utilizamos con un sentido irónico, como queriendo decir: ‘Cualquier cosa me vendrá bien. Lo que haya a mano. Por ejemplo, jamón’. Si bien se sobreentiende que el jamón no es  -y antes lo era menos-  cualquier cosa: de ahí el juego retórico y el efecto humorístico. De tanto repetirlo, ha llegado, incluso, a revestirse de tintes antonomásticos y, con mucha frecuencia, decimos “jamón mismo” simplemente por “jamón”.                La palabra “mismo”, con sus variantes femenina y plural, la caracteriza la gramática académica como un determinante, procedente por gramaticalización del grupo de los adjetivos. También han sufrido este proceso “otro”, “semejante”, “vario”, “igual”, “prop...

EL ACORDEÓN NO ME LO COMPRARON

               La historia del acordeón que inicié en el anterior artículo ( http://www.ymalaga.com/blocs/que+nadie+se+calle/lo-que-quiero-es-un-acordeon.88923.html ) es cierta: yo tenía unos diez años y mi mayor ilusión era tener un acordeón rojo que lucía en un escaparate antequerano. Concluyó quedándome a dos velas, sin mi anhelado instrumento. Aparte del cruento tajo a mi incipiente afición musical como intérprete, supuso el desgarro definitivo del inocente velo que oculta a la infancia la existencia de metas  -caprichos, muchas de ellas-  imposibles.                  Así fue. Y hoy me propongo comentar, algo más por extenso, no la frustrante negativa paterna, sino la frase que expresa lo ocurrido: “El acordeón no me lo compraron”.  Empiezo comprobando que eso mismo podría decirse de otra manera, más sencilla y más acorde con el orden sintáctico “canónico” (sujeto-verbo-com...

"LO QUE QUIERO ES UN ACORDEÓN"

               Si tengo el capricho de poseer un acordeón, no una guitarra ni un barco, y si con solo decirlo es probable que alguien me lo satisfaga, mi petición será: “Yo quiero un acordeón”. No obstante, este enunciado también me puede servir, llegado el caso, para desterrar toda sospecha de que sea mi hermano, y no yo, quien pide ese instrumento. En la primera interpretación (en adelante, A), el enunciado centra la atención en “acordeón”, mientras que, en la segunda (en adelante, B), el mayor relieve corresponde a “yo”. Cuando el enunciado es oral, la forma de emitir “Yo quiero un acordeón” (entonación, curva de intensidad, pausas, etc.) puede que ponga de manifiesto con bastante nitidez un sentido u otro; por escrito no siempre es tan fácil ni tan simple, se necesita en ocasiones utilizar otros medios complementarios; también caben en lo oral, naturalmente, para recalcar el valor elegido. Así, esta forma subraya el significado A: ”Lo que ...

"¿ESTO QUÉ ES LO QUE ES?" (y II)

  (La primera parte de este artículo puede leerse en  http://www.ymalaga.com/blocs/que+nadie+se+calle/ )                Para caracterizar en el plano del contenido la pregunta expandida , apelaré a lo que se denomina la estructura informativa de los enunciados y de los textos. Alude a la diferencia y al engarce de dos tipos de elementos: los que, en la globalidad del texto y en cada enunciado, se dan por conocidos y se proponen para decir algo de ellos, o sea, el tema , y de ese algo que se dice, llamado rema. (Ver una explicación asequible en http://elies.rediris.es/elies17/cap3_3.htm#_ftn14 )                                A tu hermano      no lo he visto              Ese niño     ¿quién...

EL FACTOR "EVALUACIÓN"

               No existen en nuestra lengua, ni en otras, muchas palabras monosémicas, es decir, con un solo significado. Me refiero al vocabulario común, no a los léxicos especializados y cuasi especializados, pertenecientes ambos a lo que la Semántica y la Lexicografía denominan “terminologías” (“vertebrado”, “ecuación”, “endecasílabo”, “espátula”, “abrazadera”, etc.).  En la lengua que usamos en el escenario social o familiar cotidiano, abundan los términos polisémicos, que lo son por diversos motivos, en los cuales no entraré ahora. De “mano”, el DRAE da hasta 36 acepciones, sin contar las locuciones y frases hechas. Pese a ello, es raro que se originen enunciados ambiguos y sea imposible seleccionar el sentido adecuado: “¡Vaya pájaro que tengo en mi casa” se puede entender como la expresión del orgullo por el lorito o el jilguero con el que se convive en el hogar, o como una queja en relación con un acogido de mala conducta; pero la ento...

"QUE TE CAGAS" Y OTROS NEOSUPERLATIVOS (y II)

La primera parte de este artículo está en  http://www.ymalaga.com/blocs/que+nadie+se+calle/ 3.  “De lujo” . Indica la excelencia de una acción y también, aunque menos,   de un ser o de un objeto: “En la entrevista, Cristiano Ronaldo estuvo de lujo”, “He hecho un examen de lujo”,   “Lo vamos a pasar de lujo”.   El término elegido, “lujo”, ya encierra en sí mismo un matiz de brillo y superioridad, y apunta a algo que no es habitual y ordinario, que es lo que se aprovecha para el uso superlativo. 4.  “Pedazo de” (“peaso de” en algunas zonas de Andalucía) . Este conjunto de nombre y preposición se antepone a otro nombre, para subrayarlo, enfatizarlo, etc. “Con su pedazo de bachillerato y ni por esas se coloca”, “Vaya pedazo de película que hay esta noche”. El sentido de “pedazo” aquí es claramente irónico: significa todo lo contrario de una parte, trozo o segmento. http://funnymama.com/post/79115#596?utm_source=mgid&utm_medium=cpc&utm_campai...

COLORINES

               Una mañana, al salir para el colegio, vio Noel algo muy extraño: un gorrioncito blanco vino a posarse en una rama del naranjo salvaje que había en la puerta del bloque. Era la primera vez que se encontraba con un pajarillo callejero de ese color; parecía un copito de nieve grande y redondo, con ojos, pico y patas; o una bola de yogur natural, blanda y suave…  Mientras se alejaba del árbol, Noel volvió la cabeza varias veces. Contemplaba con admiración al animalito: “¡Qué bonito es! ¡Y qué raro!”. El gorrión parecía seguir al niño con la vista, hasta que dobló la esquina y desapareció.                Noel tenía 6 años. Estaba en Primero y, al llegar a su clase, le contó a su señorita lo que había visto. También ella se sorprendió. No sabía que hubiera gorriones blancos. Ni siquiera había oído o leído que pudiesen existir individuos albinos en esa especie...

ALIENACIÓN Y ALINEAMIENTO EN POLÍTICA

               En mis tiempos (que quiere decir: cuando yo era joven), tenía mucho predicamento el verbo “alienar”, sobre todo formando parte de la perífrasis “estar alienado”. Procedía de una simplificación de la noción marxista de “alienación”. Si no recuerdo mal, se usaba para afear a alguien su adscripción acrítica a una forma de pensar o de comportarse solo por ser socialmente prestigiosa o estar de moda. Se decía de quienes carecían de ideas propias y se manejaban con conceptos ajenos, provenientes de instituciones o grupos sociales de gran empuje, aunque no siempre de igual sustancia. Hoy no se emplea apenas la expresión, lo que no significa que haya desaparecido la condición de alienado.                En el terreno de la política, un alienado es aquel que, perteneciente o no a un partido, admite la prédica de este con los ojos cerrados y aun defiende públicamente su discurso, por encima de todo ...

MINISTRO...

               Recordaréis la rueda de prensa ofrecida el pasado 9 de los corrientes por el ministro de Economía para anunciar la concesión de una “línea de crédito” destinada a la banca española. En relación con este tema, tan grave, delicado y trascendente, la cuestión que voy a tratar aquí es realmente menor, porque no tiene incidencia en el mundo de los euros, en el serio problema económico  que ahora padecemos. Me voy a situar en la perspectiva de la comunicación, desde la cual sí que juzgo relevante el hecho.                A lo largo de la sesión, los periodistas, todos sin excepción (incluido uno que se expresaba en inglés), se dirigían al representante del gobierno con la palabra “ministro” en la inmensa mayoría de sus preguntas y observaciones. Usaban el término que indica el cargo, omitiendo el sustantivo de tratamiento “señor”. Salvo en una ocasión o dos, nunca decían “señor ministro”....

CRISPACIÓN

                La crispación es un estado de ánimo bastante pernicioso. Según creo, consiste en una excitación interior permanente, que provoca reacciones desmedidas a estímulos exteriores apreciados como agresiones o ataques. Por ejemplo, si yo soy del  Atlético de Madrid hasta la médula y no puedo vivir sin admirar y defender a muerte a mi equipo y ¡ay del que ose insinuar alguna crítica en mi presencia, que a ese se le quitan las ganas de hablar de fútbol!, entonces es que estoy crispado. En el diccionario académico se define “crispar” como ‘irritar, exasperar’, es decir, como acción y no como resultado, que es lo correspondiente a la perífrasis “estar crispado”.                La crispación se contagia con mucha facilidad. Así, los que me tiren de la lengua con el dichoso tema del Atlético de Madrid, pueden contaminarse por efecto de los sapos y culebras que salgan de mi boca. A partir de ahí, n...

QUITO LA RADIO

               Hoy, esta mañana, ha sido uno de los pocos días en que he quitado la radio a mitad del programa informativo que normalmente escucho. Un programa de los que suelen realizar ahora desde muy temprano y que incluye no solo noticias, sino también comentarios y tertulia. No he podido soportar más, me he venido abajo. Le he dado al power entre hastiado y deprimido.  Me sentía ya harto de tan machacona repetición del mismo tema, la economía de nuestro país; cuestión que va camino de alcanzar en frecuencia a otras dos, reiteradas hasta la saciedad: la mentira y la corrupción, de las cuales acusan ininterrumpidamente unos políticos a los del bando contrario. Estoy hasta la coronilla (diría, si tuviera aún coronilla),  de déficit, recesión, prima de riesgo, mercados, etc., etc. , de que “Fulano no dice la verdad y lo sabe” o de que “Zutano y Perengano están metidos hasta el cuello en una operación de trinque”…, de oír todo esto un...

"SI ESO..." (II)

                En la primera parte  de este artículo traté sobre la expresión amortiguadora “Si eso…” en contextos de recriminación insinuada  (“Si eso, me callo”) o imperativos atenuados (“Si eso, te lo traes en tu coche”). A tales casos hay que añadir otro entorno enunciativo, que es el que corresponde a oraciones como “Ya te llamo yo, si eso” (nombre, por cierto, de una página de facebook : http://www.facebook.com/pages/Ya-te-llamo-yo-si-eso/315032782680 ), “Me lo traigo mañana, si eso”, “Si eso, le metemos cualquier rollo”, “Si eso, nos llegamos en un salto”, “Si eso, le digo que me ha gustado mucho, y punto”, etc. http://blogs.publico.es/medina/1869/las-promesas/                 En esta clase de construcciones se observan algunas notas características: a)       El sujeto del núcleo principal es siempre la primera persona, del singular (más frecuenteme...