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UN ESTILO DE CONVERSACIÓN JUVENIL

    1.             Recuerdo una tarde en la que me dirigía a recoger a mi hijo a la salida del colegio. Entonces había jornada partida y los escolares terminaban su jornada a las 5. Llegué cuando los niños ya estaban en la calle. De pronto veo a dos de unos siete u ocho años en plena lucha grecorromana, revolcándose por la acera, trabados, metidos de lleno en competición. Dije a mi hijo que aguardara y me apresuré, junto a algún otro padre y madre, a separar a los litigantes. Cuál fue mi sorpresa cuando, tras nuestra acción de auxilio, se separaron, se levantaron y con una media sonrisa nos informaron: « Deja, esto es una peleíta de coña». Creo que todos los adultos, tras unos instantes de reflexión, logramos entender el mensaje y los dejamos estar, rehecha ya la hipotética amistad entre los supuestos adversarios. Cogí a mi retoño de la mano y nos dirigimos a nuestra casa. Quiero que esta anécdota sirva de prólogo a la...

MEJOR ANÁLISIS

  Una buena parte de mi actividad como profesor de Lengua y Literatura ha girado en torno al llamado « análisis morfosintáctico», formando parte del estudio de la gramática. Estudio que siempre ha conformado un porcentaje muy amplio de los programas oficiales y, por ende, de los libros de texto. Me he pasado, así, media vida manejando (quizás, manoseando) los consabidos ‘sujeto’, ‘determinante’, ‘predicado’, ‘verbo’ o ‘complemento circunstancial’ y otros muchos términos de los que componen el vocabulario de la materia. En estos años he llegado a darme cuenta de que muy pocas veces los alumnos a mi cargo se han percatado de qué se estaba hablando en clase cuando se trataban las cuestiones gramaticales, o sea, qué era eso de ‘sujeto’ (fuera de la mención personal despectiva), qué era eso de ‘predicado’ (distinto del sermón del cura), de ‘demostrativo’ (diferente de cuando se exhibe una cualidad), etc. Estoy casi seguro de que se quedaban en la inopia del tipo de cosas referidas. De...