Ir al contenido principal

Entradas

SOÑANDO

    Soñé que era albañila con mi palustre y mi plana, con mi mono y mi gorrilla, y me construí una casa.   Tenía muchos sabores. Las tejas de caramelo, en la entrada dos faroles suelo de dulce cemento,   las puertas de chocolate, las ventanas de helado, paredes rojo tomate, techos de merengue blanco.     Otro día también soñé que me hice carpintera. Con mi sierra yo corté de turrón fina madera     y me hice una mesa, una silla y una cama para acostarme en ella y dormir con mi almohada,   y soñar lo que quisiera cada noche o cada día, si era soldado o niñera, si era yo o era mi tita.   Así otra vez soñé que era una jardinera y en el huerto sembré chupachups y piruletas,   claveles y buganvilias, geranios y gusanitos,    bombones y margaritas, ¡qué bien olía mi patio!   Y ya la última noche con mi hermanito soñé, que me vino a desperta...

ESCUCHAR LIBROS

  Para una gran parte de la población, leer es, en el mejor de los casos, un deseo insatisfecho, una asignatura pendiente, un objetivo que con gran dificultad se alcanza tal como es concebido, es decir, como una actividad permanente y continuada. Lo mismo que inscribirse y asistir a un gimnasio, apuntarse a unas clases de inglés, dejar de fumar y otras metas por el estilo. La acción del colegio, de bastantes familias, de medios de comunicación… hace que muchas personas tengan buenas intenciones, las cuales no obstante quedan incumplidas más de lo que ellas mismas desearían. Hay quien se propone, en alguna de las encrucijadas de su vida, como por ejemplo las vacaciones, la jubilación, una baja laboral, etc., iniciar la lectura de una colección de premios Nobel comprada hace años o unos tomos maravillosamente ilustrados de La vida en los fondos marinos, que reposan en la estantería, o la antología de poemas de Miguel Hernández, admirado tal vez por una única obra conocida: puede q...

LAS COMAS DE MUÑOZ MOLINA

  Por segunda vez [1] tengo el honor de basarme en un texto del extraordinario escritor Antonio Muñoz Molina para tratar sobre la coma. En este caso es un artículo de opinión suyo publicado en la prensa diaria hace unas semanas, titulado «Pestilencia del crimen» ( El País , 23 de septiembre de 2003, sección Las otras vidas ). Me centro en tres usos que juzgo anómalos, repetidos, uno más que los otros, es cierto, de manera sistemática a lo largo del escrito. Son los que detallo a continuación. 1. Cito la regla académica que importa en este primer caso, extraída literalmente de la ortografía publicada por la institución ( Ortografía de la lengua española , Madrid, RAE, 1999), y luego copio los pasajes de Muñoz Molina donde, según creo, se vulnera esa norma y, por tanto, se emplea mal la coma. 5.2.2. Se usa coma para separar miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, a excepción de los casos en los que medie alguna de las conjunciones y, e, ni, o, u . Eje...

LA MAYORÍA POLÍCROMA

  Una encarnizada pelea de gallos (y gallinas), una fuerte agarrada en la verdulería (con perdón de los titulares), un fiero combate de boxeo, una lucha a muerte, una encendida riña de patio de colegio, un periódico enfrentamiento de hoolingans … es lo que supongo les parecen los plenos de nuestro Congreso de Diputados a los pacientes ciudadanos que suelen presenciarlos  por televisión. Descalificaciones, insultos, desprecios, rechazos, críticas cargadas de ofensivos ataques, burlas, sarcasmos… se suceden en la mayor parte de las intervenciones de sus señorías cuando suben al estrado.  Muy pocas propuestas, muy pocas valoraciones ponderadas, muy pocas actitudes de diálogo y muchísimas menos señales de acercamiento en busca de consenso... Los adversarios se tratan como enemigos mortales a los que hay que anular, machacar, silenciar, desacreditar, abuchear, malinterpretar y parodiar, escarnecer… mientras más, mejor, no importa de qué forma ni en qué términos. Por suerte par...

EL REY DEL EUFEMISMO 1

  En la línea del reciente artículo "Mentiras" de mi colega Claudio Repellón ( AHÍ TE QUIERO YO VER: MENTIRAS (ramosjoseantonio.blogspot.com) y como secuela del mismo, inicio hoy este repositorio de eufemismos malintencionados . El título lo tomo gratis de un comentario de prensa en que se ha bautizado así, “El rey del eufemismo”, al partido político que actualmente más se lo merece. Cada vez que tal organización lance a la palestra uno nuevo, que será sin duda interesante, como todos los que vienen adornando su buen decir, lo incluiré en esta página. Confío en que no me dejará desprovisto de material retórico ese imaginativo grupo a las primeras de cambio.   Alivio penal Expresión que, por su significado, alusivo a la liberación de un dolor, un peso, un pesar o, en este caso, una pena, e incluso por su agradable suavidad acústica, por las eles, uve y enes (recuerde el lector aquello de “el ala aleve del leve abanico” del gran Rubén Darío), viene que ni pintada para oc...

PAELLA CÓMODA

  José A ntonio Ramos   Dicen que la carencia aumenta el deseo, que nada ansías más que lo que tuviste y ya no tienes. Eso lo comprobé hace unos días, mientras estaba de vacaciones en un lugar de la playa onubense. Por diversos motivos, llevábamos mi familia y yo sin comer paella en restaurante o chiringuito varias semanas y la echábamos de menos. Ayudaban aquel ambiente veraniego, aquel paisaje marítimo, aquel cúmulo de terrazas a la sombra, donde iban y venían cervezas heladas y frescos tintos de verano, sardinas asadas y pescaíto . Tal vez tenemos asociado el rico plato valenciano, ya universal, al tiempo de vacaciones, entregados a la arena y el remojón. Preguntamos dónde podríamos degustar una buena paella y nos aconsejaron un restaurante llamado « La Bocana». Ningún nombre más apropiado. Con una amplia terraza, estaba situado en una de las orillas de un ancho entrante o especie de ría del Atlántico, con pequeñas calas para no más de cinco o seis bañistas cada una....

¡UNA BANDA, POR DIOS!

  José Antonio Ramos  Solo he visto una procesión la pasada Semana Santa de Antequera: la última cofradía, la que suele cerrar el calendario de desfiles, esto es, el Cristo Resucitado. Y fue por puro azar. Me encontré el paso al desembocar yo a calle Cantareros desde Toronjo, después de efectuar unas compras. O sea, la última y por casualidad. Desde hace unos años, mi interés por los desfiles ha menguado considerablemente. Puedo decir que llega ya a la mínima expresión, consistente en la vega del viernes y, sobre todo, las bandas de música. Poca cosa, lo sé, pero es lo que hay. Bien, pues en la esquina de la calle Toronjo, aguardé a pie firme el transcurrir de toda la fila de personajes que precedían y acompañaban a la imagen del Resucitado, hasta que llegó la música, que cerraba el desfile. Claro, ahí estaba lo mío. ¡Una banda extraordinaria! Pregunté a una jovencísima clarinetista en una pausa y me informó del nombre, que he olvidado, y de la procedencia: el cercano pu...